Aunque ambos fitocannabinoides provienen de la planta de cannabis sativa, el CBD (Cannabidiol) y el THC (Tetrahidrocannabinol) poseen perfiles de acción metabólica y farmacológica muy distintos. Comprender sus diferencias permite al médico adaptar tratamientos precisos.

Cannabidiol (CBD): Acción no psicoactiva y antiinflamatoria

El CBD no produce efectos embriagantes. Interactúa de forma indirecta con los receptores CB1 y CB2, mostrando un notable potencial antiinflamatorio, ansiolítico, neuroprotector y analgésico. Se utiliza con frecuencia en el manejo del estrés crónico, trastornos del sueño, artritis y fibromialgia.

Tetrahidrocannabinol (THC): Potente analgésico y modulador del dolor

El THC es el compuesto con afinidad directa por los receptores CB1 en el sistema nervioso central. En dosis médicas controladas y bajo indicación profesional, es indispensable para el manejo del dolor neuropático severo, espasticidad en esclerosis múltiple y la estimulación del apetito en tratamientos oncológicos.

"La combinación en proporciones personalizadas de CBD y THC permite potenciar el 'Efecto Séquito', maximizando el alivio de síntomas."